Pisar el rabo del gato


¿¿A que eso de pisar al gato es cosa de niños??
Asistiendo a un cumpleaños de adultos, ya no es raro ver a parejas que acuden con su primer hijo/a a la comida, como hicimos nosotros.
La familia anfitriona tiene gatos que ante nuestra visita tomaron distintas posturas, una se camufló bajo el sofá y desapareció, mientras que el otro gatito nos rondaba a todas horas en el porche.
En su afán por descubrir, a un pequeñajo se le ocurrió comprobar qué pasaba si pisaba el rabo del gato, y aunque se quedó en un intento, dio para mucho...
Una joven madre que lo veía se dirigió a su marido diciendo: ¿¿ves cómo esas cosas son de niños????
Me dejó fría escuchar ese comentario, es la semilla que empieza a alimentar en su hijo.
Esa misma chica aparentemente actual, volvía a perpetuar la idea de que los niños son aventureros y las niñas delicadas, porque sus ojos no quisieron ver que justo un poco antes otra niña de la fiesta, había intentado lo mismo.
A esto se le llama sesgo confirmatorio,  que es tener solamente en cuenta la información que apoya mi hipótesis sobre algo, mi opinión de un tema...
Esas creencias no son inofensivas porque condicionarán nuestros comportamientos.
Apoyándonos en ellas, aceptaremos o no ciertas conductas en los demás, en los niños y niñas que nos rodean, en nuestros hijos e hijas... Elegiremos o no regalos distintos, decidiremos colores de ropa, permitiremos que expresen unas emociones u otras, aceptaremos unas aficiones o no, y todo eso tendrá consecuencias.
Simplemente hay que ser consciente del poder de nuestras palabras en los niños y niñas, en cómo moldean su comportamiento para cumplir con nuestras expectativas y el poder que ejercemos como modelos para su desarrollo.

Estoy cansada de que las cocinitas de juguete sean rosas, de los cuentos de princesas indefensas, de que siga estando mal visto que un niño quiera jugar con una muñeca, de que nos bombardeen con publicidad sexista... Todo eso es para seguir machacando en nuestra conciencia la idea de que somos diferentes socialmente desde el principio.